Son muchos los usuarios de Linux que antes de lanzarse de lleno al sistema operativo del pingüino, ya sea por motivos de trabajo o miedo a estar demasiado perdidos, particionan su disco duro y con un dual boot lo hacen convivir con Windows. Desde Ubuntu 8.04 Hardy Heron se reconocen automáticamente las particiones NTFS, (en las que suelen trabajar las últimas versiones de Windows, las FAT32 ya se reconocían mucho antes) sin embargo estas no se montan automáticamente al inicio, sino que lo hacen cuando entramos en ellas por primera vez en esa sesión. Esto último puede resultar un inconveniente si es en esta partición donde tenemos datos que usan programas de Ubuntu (como wallpapers o películas) así que es conveniente que esta se monte sola al inicio y que nosotros no tengamos que preocuparnos de nada.
Para ello hemos de instalar el paquete ntfs-3g. A partir de Jaunty Jackalope ya viene incluido en el sistema, pero para versiones anteriores, por ejemplo, Hardy Heron, que aún se usa bastante por ser la LTS, hemos de instalarlo con un simple:
$ sudo aptitude install ntfs-3g
Paso 1: Localizar el programa
En versiones que no sean Jaunty o posteriores va a estar en Aplicaciones>Herramientas del Sistema>Herramienta de Configuración NTFS.
Para Jaunty o posteriores en Sistema>Administración>Herramientas de configuración NTFS.
Habréis de introducir la contraseña para ejecutar el programa, ya que vamos a tocar partes importantes del sistema.
Paso 2: Estableciendo un punto de Montaje
Una vez iniciéis el programa la apariencia ha de ser similar a esta:

como veis aparece el nombre de la partición y después tenemos que añadir un punto de montaje, hacemos clic en el texto /media/recovery… y se pondrá en blanco para que podamos escribir el nombre del punto de montaje, (ojo, no hay que poner la ruta, sino sólo el nombre, en este caso escribiríamos tan sólo recovery)
Paso 3: Activando escritura en la partición NTFS
Este es el último paso y el más opcional:
Los dispositivos externos se refieren a discos duros que no están incluidos en el ordenador propiamente dicho, por ejemplo un disco duro multimedia, el interno es en el que hemos hecho las particiones. Si queremos prevenirno de hacer cambios no deseados siempre podemos desmarcar estas dos opciones, aunque es recomendable.
Y ya estamos listos, le damos a Aceptar y ahora cada vez que iniciemos nuestro Ubuntu se cargará la partición con el resto del sistema operativo, integrándose completamente con Nautilus y con todos los programas.

